Hablando del caso "Caravana Televisa" y ante el comunicado emitido en su contra, la periodista Carmen Aristegui dice que ella nunca ha dicho que las camionetas sean de Televisa, que tampoco ha dicho que las personas detenidas en Nicaragua sean empleados de Televisa y que ella y su super equipo de periodistas han hecho un trabajo de investigación de primer nivel, el cual según ella, Televisa trata de desacreditar. Luego habla de una entrevista que le hizo a Miguel de la Madrid y se defiende de algo que dijo él, no ella... También dice que el trabajo de investigación realizado por ella y su equipo, solo lo pone a consideración de su audiencia (los chairos), los cuales, dice, son mayores de edad y saben aquilatar perfectamente la información vertida en su programa.
Ok, es cierto, ella no ha dicho que Televisa sea culpable, sin embargo los chairos (su audiencia) no entienden eso, de hecho, a todas luces se nota que ella no quiere que lo entiendan por la manera tendenciosa y sobre todo por sus clásicas preguntitas insidiosas. Yo no defiendo a Televisa, puede ser culpable o no, pero ella, Carmen Aristegui en materia de periodismo, no es la mamá de los 101 dálmatas porque como todos sabemos es izquierdista y por ejemplo cada que se lo piden le hace entrevistas a modo a AMLO el Peje.
No es la primera vez que le reclaman por el pseudoperiodismo que realiza, sobre todo por sus preguntas insidiosas basadas en chismes tuiteros o en las mantas que saca Fernández Noroña en el Senado.